martes, 28 de julio de 2015

"A la madurez"

De los cantos a la fruta que se cae cuando se seca
La bravura de los Newtons al confirmar que están de acuerdo
Y se resbalan hasta las lágrimas al mirarte en el espejo
Y al final comprendes que aunque no lo encuentres,
Ese de ahí, si… ese, ese es tu reflejo.
Pero no nos preocupemos demasiado, no alarmemos
Al bondadoso rufián que se perfila y se maquilla ante la horca
Solo pasan los años, las horas, los minutos, no se pasa la persona
Y antes esta tesitura que se cruza en el camino
No me queda otra, apenas puedo si reírme de mi mismo

"Qué es poesía, que pregúnto Becquer"



Como un estallido en el estómago
Como una rabia que se escapa
Un segundo a la luz de una farola
En una noche enmarañada

Como un calambre que se aferra
Y se te sube por la espalda
Una enredadera que crece y crece
Y se desgrana por las pieles de tus ansias

Como un golpe seco, sordo y mudo
Entre las oscuras paredes de tu cama
Con el eco que devora todo el mundo
Con las bagatelas y las luces de la calma

Como un polvo con tu amada
Un instante que se une al infinito
Y te desplaza sin quererlo,
Donde antes no hubo nada

Como un aliento entrecortado
Sin remedio, sin cerebro ni memoria
Ni la acequia donde el agua descubría
Los caminos de tus venas ya dañadas

Como el tiempo que se para y entrelaza
Los olvidos de un recuerdo manifiesto
Entre el corazón que se te escapa
Y el final de tu camino

"Escondiendo entre sonrisas"

Escondiendo entre sonrisas y chulescos
Contratiempos que embelesan y adormecen
El cristal aquellos hielos que a veces rompen
Con la música del hastío.
Se me nota en la mirada que no finjo cuando silbo
Y al mismo tiempo, que no digo entre los guiños
El talismán de la película que monto entre rodajas
De los chistes y soslayos
Y es que en ocasiones pienso y me remiendo
Con la misma frialdad que no concibo entre los versos
De los miedos que se clavan como espinas subrayadas
Y de angostos los pasillos
Con la misma cantinela, del que ríe porque quema
Sin la duda en la certeza que con llanto no se apagan
Las velas de una misa con las luces apagadas
Y algún roto en la camisa
Tengo en cuenta los registros, del camino
Y su retorno y entre tanto sueño roto
Lo que queda son las brisas que acompañan
Que se quejan de la prisa
Por las buenas y las malas, me dejo atrás
Cuanto respondo, con la misma cortineja
Del teatro en bambalina, de la careta, la gomilla
Que compré mientras dormía
Y si lloro que no es poco  y estremezco
Con rastrojos que contraen las ojeras
De unos ojos que acostumbran a mirarse
Bajo el agua y la llovizna
Yo me siento a esperar la broma
La cuarteta y la bandana con la copla y su gomina
Como aquel que aguardó a la espera
A esperar que le sonría

lunes, 27 de julio de 2015

"Y si juego a ganan las ganas"



Y si jugamos a que ganan las ganas
Y si me dejo llevar por las ansias
De los sueños en la rabia por no poder
Hacer apenas  nada

Y si el deber me llama y entre alarmas
De unas noches que no duermo ni entretengo
Entre persianas, la mirada de una noche
Que se aleja y se acicala, y me deslizo
Entre corrientes que me obcecan y me dañan

Y si reviento una migraña, o me doblan las campanas
Y el chaleco de los quieros que aveces hacen de antibalas
Amortiguan el camino a tu mañana
Y se me ampara entre cigarros y pavesas
El festín del oprimido entre las leyes
Más humanas pero breves de moral y de patrañas

Y si saco una sonrisa, cuando duermes entre prisas
Y me suene una balada, una canción que se improvisa
Y te dejo mis borrones de la tinta que suspiras
Entre tanto golpe que nos damos y me quitas

Y si presto un peso roto, una moneda en una fuente
Un deber que se me llama, que se viene
Que me obliga y me encamina a retenerme
Y no buscar la justicia que nos quitan

Y si muerdo una manzana, una pena, una camada
Y si duermo entre suspiros, y al mirar por la ventana
No me agotan los sudores del que mira y no hace nada

"Un juguete Nuevo"



Y una nueva flor que corre por el pasillo
Un juguete que anda y te pinta en el ladrillo
Un sonido extraño, los gritos, la madrugada
Un silencio tenso, una risa que rompe el alma
Una vejez que empaca, la comisura de los labios
El camino de un soplido, horizontes y testigos
La canción repetitiva y un acorde de guitarra
El jardín de los espinos y la risa en la mirada
El olor a brisa fresca, que te envuelve, que se escapa
Los lunares de un vestido, pañales y una casa
 La maleta y una más que queda abierta
En la puerta, en la entrada
Los peluches de pelillos, el desorden de la cama
El reloj en un bolsillo y las ojeras en la cara
Los abrazos en el pecho, las palmadas
El sin ton, de la inconsciencia, la conciencia
La condena de los dulces, la colmena
La familia que se abre, que se llena
Un barquito en la mesilla, en la cenefa
En la misma habitación donde contaban
Los cuentos para antes que se llegara

sábado, 25 de julio de 2015

"Son tan solo cuatro letras"



Son tan solo cuatro letras sin saber lo que se espera
Ni el sonido al pronunciar, las vocales, una a una
Sin maestría, sin dulzura, sin cabeza
Son tan solo cuatro insulsas letras que preguntan
Por respuestas que no aciertan ni te enmiendan
Al saber que si no existen, no se mueve, no acelera
La corteza de la vida, ese instante en que tropieza
Y te endereza por la sal de las salidas
Son tan solo cuatro letras que te implican una química
Constante, abyecta, egoísta y a veces maltrecha
Que usurpa los músculos del pecho impidiendo
La franqueza del oxígeno que te llena cada arteria
Y te socaba entre los miedos del camino
Y los horizontes que conlleva.
Son tan solo cuatro letras que se escriben sin contarlas
Apena son susurros que los Becquer y Esproncedas
Me dormían con su aliento y me traían
Consigo y con auxilio las tintas de un hoja
En cinta con aires de grandeza.
Son tan solo cuatro letras de valientes, de cobardes
De inconscientes y arrogantes, de venenos
De serpientes que envilecen cuando hablan
Y pronuncian con descaro los golpes de un poseso
Las cicatrices avezadas y las sienes con morados
Son tan solo cuatro letras que  se asustan
Que rebuscan y conservan la destreza, el abandono
La matriz de una vieja que conversa y te responde
Con preguntas,  mariposas que se saben
Y a pesar de la misma frase ya no sabes
Si lo sabes porque sabes o si quieres que se sepa
Y no te atreves
Son tan solo cuatro letras que se fugan, que se alejan
Que despiertan y enarbolan unos versos más de antaño
Que escribieron grandes genios cuya pluma se replica
Con las dudas, con la inútil pantomima de la criba
De las praxis, y los hechos, las estupideces y los sueños
La mentira, las lágrimas sin calentura, el dolor
El vacío, la soledad y la única penuria que se elije
Con cuatro letras que acompañan y deciden
Las vidas propias y ajenas, las luchas y derrotas
Del sentido del olvido y su memoria